18 de mayo de 2021

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Resumen de la Jornada de Miércoles en NBA

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Un milagro imposible de Doncic

Triple increíble sobre la bocina, cayéndose, y seis puntos en 25 segundos para remontar un partido de locos en Memphis: “Me sorprendió que entrara el tiro, no miré al aro…”.

Luka Doncic es buenísimo. Esto es obvio. Y Luka Doncic (en parte porque es buenísimo, aunque siempre hay un factor extra con jugadores como él) tiene estrella. Esto también lo sabemos porque bien que lo vivimos mientras daba el primer estirón en España. Cuando está en pista, puede pasar cualquier cosa en parte porque él cree que puede pasar cualquier cosa. Hay un elemento de inconsciencia, de pura fe, que empuja en el deporte más allá de los números y la lógica. Por suerte. Pasa cuando menos te lo esperas, y cuando nadie lo esperaba pasó en Memphis: los Mavericks ganaron 113-114 en uno de los grandes milagros de la temporada. Y gracias a una canasta increíble, yéndose hacia delante y sin tiempo, de Doncic. Que se lo tomó como suele, con felicidad y sin darle mucha vueltas: “Me estaba cayendo´y ni pudo mirar el aro, así que tuve mucha suerte, pero nos vale. Me sorprendió que entrara el tiro, esa sensación es la mejor“.

Las bajas de los de Nash marcaron el Sixers-Nets, a priori el gran duelo del Este y una lucha directa por el liderato. Los Bucks arrasaron a los Timberwolves todavía sin Antetokounmpo.

Del gran partido del Este, Sixers-Nets, se hablaba más ya horas antes del salto inicial por las bajas que por la significación: un cara a cara entre los dos grandes favoritos de la Conferencia (con permiso de los Bucks), que además llegaban empatados en cabeza (17 derrotas cada uno) y con un 1-1 en sus enfrentamientos directos antes de este último duelo. Así que el ganador se llevaba también la ventaja en caso de empate final. Pero lo que tenía que ser un duelo de titanes acabó en debate sobre esos problemas de la regular season para disparar su interés, multiplicados este año por el duro calendario de pandemia. Algo que, en todo caso, aceptaron y aprobaron franquicias y jugadores de la mano de la NBA.

No jugaron Kevin Durant, James Harden, LaMarcus Aldridge, Blake Griffin y algunos secundarios de los Nets. Entre lesiones y gestiones de descansos y recuperaciones, los de Nueva York dejaron claro que el primer puesto de la regular season es una cosa muy relativa. O, como mínimo, no tan importante. Curiosamente, Durant sí había jugado una noche antes, en un partido de mucha menos talla (a priori) en Minneapolis. Dijo Nash que porque quería que el equipo olvidara las malas sensaciones de su abultada derrota contra los Lakers. Con el duelo aguado completamente, el caso es que los Nets perdieron, como estaba cantado (123-117 final)… pero los Sixers acabaron con el ceño fruncido.

Y todo porque, en el último cuarto, los de Doc Rivers se liaron. Lo arrancaron con una ventaja cómoda pero no excelente (94-84), abrieron la brecha que parecía definitiva (112-90)… y casi se buscan un problema gordo cuando se vieron 118-115 a poco más de un minuto del final. Los Sixers tuvieron pulso con los tiros libres para ganar después de tener que recuperar a los titulares (menos a Tobias Harris, con problemas de rodilla) contra unos Nets de suplentes, con Kyrie Irving en el banquillo y Alize Johnson dirigiendo las operaciones. El caso es que es ahora un 38-17 para los Sixers, a los que restan 17 partidos con un calendario complicado, y 37-18 para los Nets, a uno de distancia (y sin el desempate) y con 2,5 sobre el tercero, los Bucks.

Doc Rivers lamentó que su equipo quitara el pie del acelerador demasiado pronto. Y reconoció que les habían hecho sufrir de mala manera los dobles marcajes a Joel Embiid, algo que será un asunto recurrente durante los playoffs porque sigue siendo el gran arma para frenar al camerunés, que suele tener problemas de lectura (una de sus pocas debilidades) en ese tipo de jugadas. Tampoco se pueden sacar grandes conclusiones: Durant no ha jugado ninguno de los tres partidos contra los Sixers y Harden solo uno. Pero, aunque ganaron, en Phildelphia terminaron torcidos: ¿solo un +6 con susto final contra un equipo completamente en cuadro?

Embiid, pese a los esfuerzos de DeAndre Jordan, acabó con 39 puntos y 13 rebotes. Enfrente, Kyrie Irving sumó (pese a su largo descanso final), 37 puntos y 9 asistencias. Con DeAndre (12 puntos, 14 rebotes, 5 asistencias) a buen nivel y puntos de Jeff Green y todo el que podía echar una mano, los Nets aguantaron bien en el partido antes de un roto final del que, además, casi se recuperan. Así que no terminaron de muy mal humor. Los Sixers querrían borrar ese mal final pero aceptan de buen grado la victoria. Ben Simmons acabó con 17 puntos y 9 asistencias, Tobias con 26+5 rebotes y Milton con 15 puntos y 4 asistencias.

TIMBERWOLVES 105-BUCKS 130

El tercero en discordia, los Bucks, recortó al perdedor (los Nets) y se colocó en 34-20 después de una sesión de baño y masaje en Minnesota, donde una noche antes habían arrasado los de Nueva York. En back to back sin Karl-Anthony Towns, ausente por el aniversario de la muerte de su madre, los Wolves (11 derrotas en 15 partidos, 14-42 ahora) fueron un juguete roto (79-106 al final del tercer cuarto) ante un rival que sigue sin Giannis Antetokounmpo por problemas de rodilla (3-3 por ahora sin él) y que después de seis derrotas en nueve partidos ha tenido el placer de encontrarse en el calendario a Orlando Magic y estos Timberwolves en los que Anthony Edwards sumó 24 puntos y D’Angelo Russell solo 15 con 14 tiros. Ricky Rubio no anotó (0/5 en tiros) y Juancho Hernangómez sumó 18 puntos con un 3/4 en triples. En los Bucks, con mucho descanso para los titulares, recital en formato reducido (25 minutos) de Khris Middleton: 27 puntos, 8 rebotes, 7 asistencias.

HORNETS 90-CAVALIERS 103

En un partido de menor trascendencia en el Este, los problemas de los Hornets, en plena plaga de lesiones, se volvieron a hacer evidentes. Sin descanso, en back to back y tras perder in extremis contra los Lakers, el equipo de James Borrego volvió a ser incapaz de anotar con fluidez, esta vez ante unos Cavs que marchan en 20-34 y que, por increíble que parezca, solo están a dos partidos del play in. Así está la Conferencia Este. Los Hornets, a los que las lesiones están estropeando una temporada bonita, quedan (27-27) en el octavo puesto de la Conferencia pese a que esta vez sí jugó Rozier (22+7+8). Pudieron más, con Collin Sexton ausente, los triples de Prince (6/8 para 25 puntos), la dirección de Garland (17 y 7 asistencias) y el trabajo de Allen (15+8) y un clásico como Kevin Love (17+11+4).

ROCKETS 124-PACERS 132

Los Pacers, después de un bache notable y de verse en 23-27, siguen sumando victorias: cuatro en cinco partidos, apoyados en un buen calendario, y 26-28 total ahora, suficiente para ser noveno del Este, cerca de unos Hornets rotos por las bajas y con colchón sobre el undécimo (cuatro partidos a los Bulls), el primero que no jugará play in. En Houston, superaron a unos Rockets que siguen (14-41 ahora) siendo el peor equipo de la Liga junto a los Wolves (solo medio partido ahora a favor de los texanos). Una desventaja de 22 puntos se redujo hasta seis mediado el último cuarto, pero los Rockets no tuvieron acierto ahí en los tiros decisivos para consumar el vuelto y los Pacers se llevaron la victoria apoyados en su trío de jugadores principales: 22 puntos, 11 rebotes y 7 asistencias de Domantas Sabonis, 23+14+9 de Malcolm Brogdon y 27+5 de Caris LeVert. Además, el banquillo marcó diferencias: 18 puntos de Lamb y 12 con 6 rebotes, 4 asistencias y 4 robos de McConnell contra solo 13 de los reservas de los Rockets. John Wall sumó 31 puntos y 9 asistencias pero un 0/7 en triples, Olynyk acabó con 25 puntos y 10 rebotes, Wood en 25+13 y Kevin Porter Jr con 19 puntos.

Thibodeau monta un muro delante de Zion y aprovecha la falta de tiradores de los Pelicans. Los Spurs pierden contras los Raptors y los Kings enlazan ocho derrotas y ven lejos el play in.

Así se mueve el Oeste, donde se va definiendo la pelea por el play in: los Blazers todavía no están a salvo mientras que los Lakers van manteniéndose a flote durante las largas semanas sin LeBron James ni Anthony Davis. Los Mavericks llevan tiempo metido en la séptima plaza, con un ojo en los Grizzlies (que también huelen a play in) y otro en los dos delante, por si acaso. De ese lote saldrán, en teoría, dos de los cuatro (del séptimo al décimo) que jugará las eliminatorias por las dos últimas plazas en playoffs.

¿Las otras dos? A veces parece que nadie las quiere. Los Spurs perdieron en Toronto contra unos Raptors bajo mínimos y quedan décimos (26-27), en negativo y marcando la frontera ahora por detrás de unos Warriors que están 27-28, recuperados a lomos de Curry tras algunas derrotas nefastas. El único perseguidor empieza a ser los Pelicans, que además tropieza cada vez que parece enderezar el rumbo: derrota en casa con los Knicks y 25-30, a dos partidos ahora de los Spurs. Porque los Kings han claudicado. Desastre en casa contra los Wizards, octava derrota seguida y 22-32, a cuatro y medio de los Spurs y partido esta noche, en back to back, contra los Suns. Peor pinta, imposible.

En el Este, Raptors y Wizards (tras ganar a Spurs y Kings) son los dos que persiguen el décimo puesto, todavía más barato: ahora 22-32 los Bulls, 22-34 los Raptors y 20-33 los Wizards. La debilidad de la Conferencia pobre les da vidas infinitas, pase lo que pase. Y la crisis de los Bulls desde la llegada de Vucevic (un 3-8 inesperado en once partidos con el pívot) ha abierto una pelea de tres por una plaza. Los Raptors, sin Kyle Lowry, Fred VanVleet, Gary Trent ni DeAndre’ Bembry, ganaron con mucho mérito (117-112) a los Spurs en lo que acabó siendo un duelo de músculo y fuerza por dentro contra puntos por fuera. Los Raptors usaron quintetos grandes, a la fuerza, con Anunoby (22 puntos) de guard y Siakam percutiendo (20+11), acompañados por Boucher, dos recién llegados como Birch (14+6) y Gillespie (9+8) y el rookie Malachi Flynn, que va a más (16+7 asistencias) a medida que avanza la temporada. En los Spurs metieron triples Derrick White (6/11 para 25 puntos) y Patty Mills (5/11 para 23), y DeRozan sumó 19 puntos y 11 asistencias, con intentos en el último cuarto contra su exequipo, un parcial final en el que Flynn metió ocho puntos.

La derrota de los Spurs abrió una puerta que no atravesaron los Pelicans, que se estrellaron (106-116) contra el muro de escudos de Tom Thibodeau y sus rabiosos, y excelentes, Knicks, que están 29-27 y son séptimo del Este en una brillante temporada. Julius Randle volvió a la que fue su casa durante una campaña (2018-19) y lo hizo a lo grande, como casi todo en este curso: 32 puntos, 8 rebotes, 5 asistencias y 5/8 en triples. Al final con más impacto que Zion Williamson, que terminó con 25 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias. Y sufrió una defensa tremenda, marca de la casa Thibodeau, una muralla en la zona y presión por fuera para quitarle el balón de las manos. Si los Pelicans quieren exprimir al Zion creador que está brillando tanto en ese rol en las últimas semanas, necesita rodearlo de tiradores. Esta vez, 6/28 en triples para los de Van Gundy, a pesar de que había casi siempre dos o tres jugadores solos, en teoría los encargados de descargar a un Zion que sufría dobles y triples marcajes. Brandon Ingram anotó 28 puntos pero no tiró bien y el resto fue muy poca cosa ante unos Knicks otra vez de hierro, esta vez con RJ Barrett mal pero con triples de Bullock y aportación del banquillo: Quickley, Derrick Rose… y Burks, que metió en el último cuarto 11 de sus 21 puntos.

El último acto llegó en Sacramento, donde los Kings airearon sus actuales miserias, acabaron desesperados con los árbitros y regalaron la victoria a unos Wizards (111-123) ahora mismo más vivos. Los dos equipos suman 33 derrotas, pero el Este es más permisivo y las dinámicas son diferentes. Los Wizards rascan por donde pueden, empujados por Bradley Beal (31 puntos) y un Russell Westbrook a toda máquina: 25+15+11, seis triples-dobles seguidos, 24 en la temporada y 170 en su carrera, ya a solo once de un Oscar Robertson cuyo récord (181) puede caer esta misma temporada. Los de Brooks aprovecharon la pésima defensa de los Kings, un desastre constante, para anotar 42 puntos en el primer cuarto (31-42) y asegurar la victoria al final, cuando los de Luke Walton se habían metido en el partido de lleno (76-82 en el tercer cuarto). Pero no hay manera: son ocho derrotas seguidas y 20 en 31 partidos desde que, hace unos dos meses, los Kings ganaron seis de siete y parecieron en ruta de resurrección. Nada más lejos de la realidad.

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