Marcelo Nicola: pionero en Europa, suspendido en Argentina y en busca de su primera gran noche con Gipuzkoa Basket

El Gipuzkoa Basket continúa con su sueño de disputar la próxima edición de la Liga Endesa. Transcurridas 17 jornadas de LEB Oro, el conjunto vasco se sitúa en segunda posición, tan solo superado por el Carramimbre Valladolid. Con la Copa Princesa como prólogo, Marcelo Nicola intentará seguir creciendo en su corta pero intensa trayectoria como entrenador… para volver a hacer historia en el País Vasco, tierra en la que ganó la Recopa de Europa en 1996.

Después de este documento, preguntarse quién es Marcelo Nicola quizá resulte absurdo, pero aunque sea para los más jóvenes, lo vamos a hacer: ¿Quién es Marcelo Nicola? El actual entrenador del Gipuzkoa Basket no pasa desapercibido. Nicola fue un jugador argentino que dejó una gran huella en Europa y que, desde hace unos años, se dedica a dar instrucciones desde los banquillos. A pesar de que en la actualidad disfrutamos de maravillosas figuras argentinas en nuestra tierra, esto no era lo habitual hace tres décadas. Marcelo derribó la puerta con su llegada al TAU a finales de los 80… y dejó libre el camino para las generaciones venideras.

Dentro de una trayectoria que aglutinó pasos por Vitoria, Grecia, Barcelona, Italia, Valencia o Ucrania, a Marcelo Nicola también se le recordará por su suspensión de la Selección Argentina. Y no por falta de ganas de representar a su país. Así lo explicaba el ahora entrenador en el diario La Nación:

«Me llevó el presidente (Horacio) Muratore, quien pagó en el 1992 o 93 un seguro de muchísimo dinero para que pudiese jugar en una selección Sub 23. Se merece todo mi respeto porque junto con Edgardo Vecchio me llevaron allí. Después se tomaron determinaciones para frenar las renuncias a jugar en la selección y se decidió que el que renunciaba quedaba suspendido. Terminé la temporada con un tobillo muy mal y, entonces, le pedí descansar a Julio Lamas. Le prometí que iba a jugar el torneo siguiente, más importante. Me estaba separando de mi mujer, me comuniqué con Julio, le dije que lo sentía pero que no podía ir a jugar porque mi hijo muy pequeño me necesitaba. Me suspendieron y lo acepté: mi familia era más importante. Al año siguiente asumió el señor Magnano (sic). Vino a Europa para hablar conmigo y le expliqué por qué había renunciado. Le dije que necesitaba saber cómo iba a terminar mi temporada en Italia, además, porque tenía a mi hijo en España y necesitaba verlo. Me levantaron la sanción. Magnano me dice que me convoca para Valparaíso y para otro clasificatorio. Ahí yo le dije que a Valparaíso no iba a ir porque quería estar con mi hijo: llevaba casi cinco meses sin verlo y además necesitaba recuperarme físicamente»

Tras esta decisión, las opciones se acabaron al instante. No solo le volvieron a sancionar, sino que su imagen quedó dañada en su querido país. Magnano decidió, en una rueda de prensa, criticar a Marcelo: «Dijo que yo le había mentido. No volví a hablar con él. Yo sólo le había dicho que no quería ir al primer torneo, pero que estaba a disposición para el clasificatorio. Tuvo declaraciones muy duras, dijo que mientras él fuese técnico de la selección yo no iba a jugar más. Eso fue lo que sucedió. Nadie vino a preguntarme qué había pasado. Siempre asumí las consecuencias de las determinaciones que tomé. Desde entonces fui considerado un antipatriota, un renegado de la selección«

En una reciente entrevista publicada por Basquetplus, el técnico Marcelo Nicola abre su corazón baloncestístico y personal. A pesar de haberse perdido toda una generación de gloria y éxitos, fue un aficionado más en el oro olímpico de 2004: «Me puse muy contento por los chicos. A Manu Ginobili le había visto la primera vez que había ido a la selección. Hugo Sconochini es mi hermano, lo conozco desde que tengo 8 años. Por Manu me peleé en Grecia 98 con Hugo precisamente. Por una cuestión de equipo. De gestión del equipo. (…) Estuve en Turquía 2010 y estuve con Scola. El último año de mi carrera me entrené dos meses en el Baskonia con Luis y Pablo (Prigioni). A Pablo lo tuve cerca también cuando dirigió al Baskonia hace dos años y yo estaba con la cantera del club. Nos veíamos seguido. Entonces mi sentimiento en el 2004 fue alegría. No pude enojarme contra los que decidieron que yo no siguiese. Lo decidió todo Magnano»

Tras 16 años desde aquella medalla y más de dos décadas después de hacer historia con el Taugrés, el abuelo de la generación dorada del equipo vitoriano lucha a una hora en coche por y para el Gipuzkoa Basket… en busca de volver a levantar un título. Por el momento, su primera gran noche llegará el 5 de febrero, día en el que disputará la final de la Copa Princesa 2020 en el polideportivo Pisuerga.

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