28 de septiembre de 2021

La reinvención de Thygesen: madurez, liderazgo y el sueño de volver a la A

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El paso por Viedma lo ayudó mentalmente y a potenciar todo su talento como dueño del equipo. Ahora el base regresa a la elite con La Unión, que busca pisar fuerte.

Por Lucas Leiva

En el primer pantallazo que uno puede hacer sobre la conformación de los planteles de la Liga y entendiendo que para reafirmar sensaciones es necesario que la competencia empiece a rodar, uno de los equipos que se armó con pretensiones y buenos nombres es La Unión. Fiel a lo que dicta su historia con la confección de buenos equipos, el club formoseño encarará en esta 2021/22 un proyecto que anhela dar pasos firmes en la temporada.

Fermín Thygesen, uno de esos jugadores con nombres interesantes a seguir, es uno de los integrantes del equipo. Compartirá equipo con jugadores de experiencia y jerarquía, como Nico Ferreyra, Jonathan Maldonado, Lucas Arn, Chaz Crawford, entre otros, cumpliendo una labor clave dentro de la estructura que tiene Chiche Japez en mente. Los antecedentes en Bahía generan buenos augurios para el nacido en Tres Arroyos.

Con 23 años, el base tendrá la posibilidad de volver a la máxima categoría luego de un gran paso por Depo Viedma en la Liga Argentina. En el elenco rionegrino fue uno de los líderes, tanto por juego como por carácter y energía, y llevó las riendas de uno de los grandes protagonistas del torneo de ascenso. Terminó promediando 12,4 puntos, 3,1 rebotes y 4,5 asistencias en casi 28 minutos por partido. Estaba listo para regresar a la Liga este año, e indudablemente se prepara para afianzarse.

Previamente, Tyghesen llegó a jugar en otras instituciones de renombre como Bahía Basket, organización en la que se formó y debutó deportivamente en la elite (2016/17 y 18/19, disputando Liga de Desarrollo y la primera parte de la pasada 2020/21 también), y San Lorenzo (2019/20). En el medio también tuvo un primer paso por Viedma (en 2017) y Ameghino, pero entiende que todo este cúmulo de experiencia pudo explotarlo en la última temporada con el club patagónico, tomando el timón y el control de un equipo y adquiriendo la madurez suficiente para pisar fuerte en la venidera 21/22. Todo esto lo cuenta en diálogo con Prensa AdC.

– Venís de un año muy bueno en Viedma y eso, en el post pero seguramente también en el durante de la temporada pasada, te habrá abierto varias posibilidades para lo que viene en la Liga. ¿Cómo llega la posibilidad de La Unión?
– Sí, gracias a Dios tuve varios ofrecimientos para regresar a la Liga. Desde que bajé a la Liga Argentina mi objetivo era tener oportunidades de volver a la Liga y demostrar que estoy a la altura. Fue un poco particular porque en ese momento estábamos en competencia y yo no quería tomar ninguna decisión, ni intentar ni hablar con ningún otro equipo porque estábamos en Viedma y me parecía una falta de respeto al club. Entonces intenté estar lo más al margen posible. Después de que quedamos eliminados había que tomar una decisión y la realidad es que La Unión de Formosa se había armado bien.

– ¿El armado fue lo que te convenció?
– Seguro. La verdad es que me parece que es uno de los clubes que mejor se armó para la próxima Liga. Me terminé decidiendo porque hablé con Chiche (Eduardo Jápez, el DT) y me cerraba por todos lados. El equipo se armó para competir y pelear la Liga, y eso es lo que más interesaba. Cuando lo hablé con Chiche me dijo que no me trajo como base suplente sino como un jugador más de la rotación, que me iba a tener muy en cuenta… Y eso es lo que tanto buscaba: tener minutos, obviamente ganármelos pero tener la oportunidad de esa continuidad. Y con eso me cerró definitivamente, no lo pensé más.

– ¿Cuánto te ayudó el último año en Viedma? Hablándolo durante el torneo con tus compañeros o el propio Guille Bogliacino (su DT), te hiciste dueño del equipo.
– En esta última vuelta a Viedma creo que pude tener esa gran temporada que venía buscando. Pude ser sólido y constante en los partidos, teniendo algunos partidos bajos obvio pero siempre yendo en la línea de ser un jugador más maduro y hacerme cargo del equipo. Por suerte tuve la oportunidad de hacerlo en Viedma, donde ya me había tocado estar antes y en un lugar donde me siento muy cómodo tanto con la gente como con todo el club, desde el presidente hasta los juveniles, tenemos una relación muy buena. Entiendo que eso ayudó también a que pueda jugar más cómodo, más suelto. Guille me dijo desde el primer momento que me haga cargo del equipo, que era mío, y con Ayan (Carvalho) y con Mati Eidintas nos sentíamos esa especie de ases en el equipo. Nos hicimos cargo.

– ¿Y a nivel equipo sentís que tenían para llegar más lejos?
– Sin dudas. A todos nos queda ese gustito amargo, porque sabíamos que estábamos para más, pero es básquet y esta vez nos tocó perder. Pero, también sabemos que eso sin dudas no quita la gran temporada que hicimos durante todo el año, siento que eso no borra la muy buena temporada que hicimos.

– En Liga te tocó tener dos realidades diferentes, una en Bahía que fue tu casa tantos años y el proyecto que te formó como jugador, y después un cambio a otra situación de exigencias en cuanto a resultados como lo fue ese paso por San Lorenzo. ¿Cuánto te marcó en tu desarrollo eso?
– La verdad es que yo tuve la suerte de estar en ambos lugares. Bahía obviamente en todo lo que es formación y hábitos es el mejor lugar para ir, tuve la suerte de estar ahí muchos años y crear muchos hábitos para llegar a ser un jugador profesional; y a su vez tuve la suerte de estar en un club como San Lorenzo que tiene siempre los objetivos claros de ganar y apuntar a lo máximo en cada competencia que afronta. Fui sacando un poquito de aquí y otro poco de allá, y fueron experiencias que me sirvieron mucho para crecer.

– Y con esa maduración que pudiste ganar, ¿Cuánto se vio el último año en Viedma y cuánto podés seguir explotándolo ahora en Formosa?
– La verdad es que en esta última etapa con Viedma fui un poco más líder, y creo que eso sirvió para potenciarme mucho. Me ayudó mucho tenerlo a Guille porque desde que llegué me dio libertades, me dejó jugar suelto y a mi juego, en ese estilo de jugar más suelto. Pero también, en esto de necesitar y buscar resultados, sabemos que juega mucho la cabeza y ahí el paso por San Lorenzo me sirvió para hoy tener esa mentalidad de estar en un equipo ganador. Coincido con que me siento un jugador mucho más maduro dentro de la cancha, ya no soy tanto ese jugador revulsivo que entraba y corría por todos lados, sino que ya me siento un base más sólido en todos los aspectos y la verdad es que eso me pone muy feliz. Espero poder seguir desarrollándome en el juego y seguir creciendo.

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