La estadística avanzada en el baloncesto

El juego está por encima de la estadística pero la estadística ayuda, en muchas ocasiones, a comprender el juego.

A medida que el deporte ha ido aumentando su grado de profesionalización, los recursos a emplear también se han incrementado. Sucede en la parcela física, con técnicas de trabajo de vanguardia o herramientas de seguimiento de evolución en cada campo. Y sucede del mismo modo en la parcela técnica, donde la estadística ha ido rompiendo barreras hasta alcanzar un lugar de privilegio en prácticamente toda organización competitiva. En la NBA, el movimiento sabermetrics ya está plenamente integrado y no se entiende la competitividad sin hacer uso de la información que facilita. Porque no hacerlo sería, simplemente, competir en desventaja.

La estadística no ha de ser vista con recelo desde el momento en el que ofrece nuevas fuentes de información, a todos los niveles. Y la información es poder. Hoy en día la cantidad de datos disponibles es prácticamente inabarcable y por supuesto no todos tienen el mismo peso, pero existe una cadena diferencial en el deporte de élite: la obtención de los datos adecuados, empleados después con un contexto correcto y trasladados a un mensaje racional para un cuerpo técnico y sus jugadores es un proceso que genera réditos y puede marcar la diferencia sobre la cancha. Muchas veces ya lo hace.

Todo dato no es útil y todo dato desde luego necesita un contexto. Pero la utilización de un dato adecuado con un contexto óptimo representa un valor añadido para cualquier organización profesional. Como factor complementario, es de enorme utilidad.

La estadística está provocando cambios no sólo en la forma de jugar al baloncesto, buscando aumentar la productividad, sino que también está alterando el propio lenguaje y haciendo cobrar importancia a conceptos que resulta necesario ir incorporando. El universo de la estadística avanzada en el baloncesto tiende a infinito pero bien podríamos comenzar por ir explicando aquellos parámetros que, hoy en día, comienzan a ser verdaderamente necesarios para sacar el máximo jugo a este deporte.

Una de las últimas implementaciones de NBA ha sido añadir las llamadas ‘hustle stats’, es decir estadísticas que hacen referencia a situaciones de lucha, con el fin de poder computar acciones que, comúnmente, pasaban desapercibidas desde un punto de vista numérico. Suelen computarse por partido pero también es posible filtrarlas por cantidad de tiempo (por ejemplo, cada 36 minutos en pista), igualando los datos.

Balones interceptados (Deflection): situaciones en las que un defensor intercepta el balón del rival sin llegar a lograr la recuperación por sí mismo.

Balones sueltos recuperados (Loose Balls Revovered): situaciones en las que el balón no tiene poseedor y un equipo recupera el control de la posesión.

Asistencia a través de bloqueo (Screen Assist): situaciones en las que un jugador bloquea al defensor del hombre con balón y ese compañero aprovecha la circunstancia para anotar.

Faltas en ataque forzadas (Charges Drawn): esta, efectivamente, no da lugar a confusión: situaciones en las que un jugador provoca una falta de ataque del rival.

Tiros defendidos (Contested shots): cantidad de tiros en los que el defensor trata de oponer resistencia directa, punteando el lanzamiento. A su vez, esta estadística se divide según la tipología del lanzamiento, ya sea de dos o de tres.

Andrés Monje

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