21 de septiembre de 2020

Basquetformativo

Magazine de basquet

Antes de Doncic estuvo Michael Porter Jr

5 min read

Una grave lesión de espalda mandó a Porter Jr, un talento por el que suspiraba toda la NBA un año antes, al número 14 del draft. Tras una temporada en blanco, ha llegado su momento.

Antes de DeAndre Ayton y su número 1 regional, de la Universidad de Arizona a Phoenix Suns, de la cuestionada elección de Marvin Bagley con el 2 por parte de los Kings, del debate Luka Doncic-Trae Young, de Jaren Jackson y Shai Gilgeous-Alexander… antes de todos ellos estuvo Michael Porter Jr, que vivió en un pasmo lánguido una noche de draft (21 de junio de 2018) en la que acabó en el número 14 y en Denver Nuggets, una franquicia que había montado ya un equipo de máximas aspiraciones y podía permitirse invertir con riesgo: talento de número 1… pero dañado. Muchos no lo vieron así, los últimos los Clippers, que manejaban dos picks por delante y acabaron seleccionando a Gilgeous-Alexander, después de un trade con los Hornets, y a Jerome Robinson, finalmente el número 13, justo delante de Porter.

¿Qué hacía un talento como el de Porter Jr en el número 14 del draft? Purgar el pánico de las franquicias a una espalda que algunos pensaban que haría irremediablemente crack en cuanto se sometiera al terrible ritmo de viajes y partidos de la NBA. La misma que le hizo pasar por el quirófano tras caer fulminado en el primer partido de su primer año en la Universidad de Missouri, donde llegó como radiante proyecto cinco estrellas para ESPN y Rivals.com. Pasó por el quirófano y apenas tuvo un regreso minúsculo en el final de la temporada, incluida la derrota en el torneo ante Florida State, antes de un draft al que llegó con sus acciones bajo mínimos y del que salió directo a otra operación de espalda y a un primer año NBA en blanco. Los Nuggets, que ganaron 54 partidos, no tenían ninguna necesidad de forzar su regreso y mimaron su recuperación. Si salía mal, seguirían siendo sin él uno de los mejores equipos del Oeste. Si salía bien… estaba añadiendo, básicamente, un talento que puede ser absolutamente diferencial desde el último boleto de la lotería del draft (el pick 14). Un proyecto de estrella en un mercado, el de la Mile High de Denver, al que no suelen volver la vista los grandes agentes libres. Desde el punto de vista de la franquicia, merecía la pena.

Malone y una irrupción en el mejor momento

El 31 de octubre de 2019, casi un año y medio después de ser drafteado, Porter Jr debutó en la NBA. Había dejado atrás un tramo en el que aseguró que pasó por una fase de “absoluta oscuridad” y en el que sintió que estaba a punto de renunciar, agotado y absolutamente frustrado. Pero su entrada en la NBA no fue fácil tampoco a partir de ese estreno. Mientras el público de los Nuggets clamaba por más minutos para él, la excitación de lo nuevo, Michael Malone gestionaba con calma su aterrizaje en la rotación. El entrenador apostó por no regalarle ni un minuto y obligarle a mejorar a marchas forzadas, a no sentirse cómodo con ni con el talento que ya traía de serie ni con la narrativa de estrella maldita por culpa de su espalda. Por eso sus números hasta ahora, en año rookie tras no jugar en la temporada 2018-19, no sobresalen: 12 minutos de media en 32 partidos, 6,7 puntos y 3,2 rebotes.

Pero basta con echar un vistazo para ver que hay más, mucho más, en el trayecto de este alero de 21 años 2,08. Lleva 20 partidos seguidos jugando y en enero ha pasado a promediar 18,6 minutos con 11 puntos y 4,4 rebotes. En seis partidos ha superado los 20 minutos en pista y en ellos sus medias son de 16,7 puntos y 6 rebotes, con un +57, un 69,6% en tiros de campo, un 52,9% en triples y un aroma evidente a jugador importante. Contra los Hornets anotó 17 puntos en un segundo cuarto de combustión tremenda y acabó con 19. Un día después, jugó todo el último cuarto y la prórroga en el Chase Center, y firmó contra los Warriors sus topes en minutos (29) y rebotes (10), además de sumar 18 puntos sin pérdidas. Y de mostrar trazas de una madurez innata: puntos pero también buenos pases, sentido del juego y un excelente trabajo defensivo. Su instinto para moverse es una bendición para un equipo que tiene a Jokic casi como quarterback. Su aparición y su contrato (3,3 millones esta temporada, 3,5 la próxima) suponen un caramelo que puede mover la rotación de unos Nuggets muy cargados en las alas y que podrían activarse en este mercado invernal: Jerami Grant, que ha rendido por debajo de lo esperado tras su aplaudido traspaso, dos que no ampliaron contrato en verano como Malik Beasley y el español Juancho Hernangómez… Porter llama a la puerta.

A medida que pasan los partidos, Porter enseña más confianza, más explosividad, más variantes como anotador y un incipiente carácter que, desde luego, parece llevar dentro un líder. Era, al fin y al cabo, el favorito por aclamación para ser número 1 de ese draft de 2018 un año antes de llegar a Missouri y de fastidiarse la espalda, cuando fue Mr Basketball USA y MVP del McDonalds All American. La cima de unos años de instituto en los que pasó de Missouri a Seattle, donde le entrenó Brandon Roy, una estrella NBA cuya carrera fue trancada de raíz por los problemas de rodillas, en un recorrido de 29 victroias sin derrotas y con unas medias de más de 36 puntos y 13 rebotes. Malone le exige mucho, algo que seguramente Porter agradecerá durante los próximos años, pero también ha dejado claro que sabe lo que tiene entre manos: “Con él, el cielo es el único límite“.

Hijo de jugadores de baloncesto, su padre pasó de ser asistente en Washington a tener ese cargo en Missouri, y él pasó de comprometerse con Washington… o romper el vínculo e irse a Missouri, donde también jugó su hermano, Jontay, que no fue seleccionado en el último draft. Vegano cada vez más próximo al crudiveganismo, una dieta que considera básica en la recuperación de su lesión, da zancadas en unos Nuggets a los que el riesgo que asumieron con él, que ya apunta a incuestionable robo de draft, les puede salir de maravilla… y mucho antes de lo que muchos creían. Porque como dice Malone, con Michael Porter Jr el cielo es el único límite.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Copyright © All rights reserved. | Newsphere by AF themes.